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# Aprendé a cultivar hierbas calmantes (si es que querés que funcionen de verdad)

La semana pasada estaba yo en mi jardín, revisando unas maticas de valeriana que tengo desde hace un par de años, y me acordé de mi abuela. Ella era de Tunja, una vieja sabia que curaba a medio barrio con sus plantas. Me decía: “Andrés, las plantas no son como los remedios de farmacia. Ellas tienen su carácter. Si no las tratás bien, se vengan”. Y yo me reía, pensando que era puro cuento de viejas. Pero después de tanto experimentar, créame que le doy la razón.

Mire, yo no soy médico ni nada parecido. Estudié biología pero no terminé, y lo que sé lo aprendí de mi abuela, de lecturas por mi cuenta, y de hablar con gente que cultiva estas hierbas en distintas partes de Colombia. Esto que les voy a contar es lo que he visto, lo que he probado, y lo que otros me han contado. Tómelo con pinzas, pero me parece que puede servirles a ustedes que son profesionales de la salud natural, que quieren saber cómo se cultivan estas plantas para que mantengan su potencia.

Porque el problema es este: uno va al mercado, compra una plantica de pasiflora o de lavanda, la pone en la tierra y cree que con eso ya tiene el remedio. Y no. La planta se estresa, los principios activos bajan, y termina siendo una decoración bonita pero sin efecto. Entonces, ¿cómo se cultivan estas hierbas calmantes de manera que sirvan pa’ algo? Bueno, yo les cuento lo que he aprendido.

**IMAGEN 1** (acá iría una foto de mi jardín con varias maticas, tomada con el celular, medio borrosa pero se ve la pasiflora trepando)

## Pasiflora: la reina de la ansiedad, pero ojo con cómo la tratás

Empecemos por la pasiflora, que es la que más se usa para calmar los nervios, el insomnio, la ansiedad. La *Passiflora incarnata* es la especie más estudiada, aunque hay muchas variedades. Yo tengo una que me regaló un amigo de Cali, él la cultiva en su finca y dice que le va muy bien con sol directo todo el día. Pero yo la tengo en Bogotá, a 2600 metros, y si le doy sol directo después de las 11 de la mañana las hojas se ponen amarillas y se queman. O sea, depende del clima.

La pasiflora necesita un suelo bien drenado, con materia orgánica. Pero no demasiada, porque si no crece mucho follaje y poca flor. Y la flor es importante porque los principios activos se concentran más cuando la planta está en floración. Yo la cosecho cuando veo que empiezan a abrirse las primeras flores, corto las hojas y los tallos tiernos. Las seco a la sombra, porque el sol directo también degrada los compuestos. Esto lo aprendí a las malas: un año dejé las hojas al sol y el té quedó insípido. No sé si perdieron los flavonoides o qué, pero no funcionó igual.

**Datos que he leído por ahí (verifíquenlos ustedes):** La pasiflora contiene harmano, un alcaloide, y flavonoides como vitexina e isovitexina. El harmano es un inhibidor de la MAO, pero en dosis altas puede ser tóxico. Por eso no es bueno tomar cantidades excesivas. Pero bueno, eso ya es tema para otro artículo.

La verdad, no estoy 100% seguro de que la pasiflora cultivada en maceta tenga la misma potencia que la silvestre. Una señora de Popayán, doña Lucía, me escribió el año pasado diciendo que su pasiflora no le servía para dormir, que la compró en un vivero y la tenía en su terraza. Le pregunté cómo la cuidaba y me dijo que le echaba abono químico cada semana. Ahí está el error: el exceso de nitrógeno hace que la planta crezca rápido pero con menos compuestos secundarios. La planta se estresa menos (porque tiene todo lo que necesita), y entonces no produce los alcaloides que son parte de su defensa. Es como un ser humano que vive en un hotel todo incluido, no desarrolla resiliencia.

Yo personalmente no recomiendo fertilizantes químicos para estas plantas. Mejor usar compost casero, o incluso agua de lluvia. Mi abuela decía que a la pasiflora le gusta que le hablen, pero eso ya es muy esotérico. La cosa es que necesita un estrés moderado para producir sus principios activos.

## Valeriana: la que huele a pies, pero calma

Seguimos con la valeriana (*Valeriana officinalis*). Esta planta es interesante porque su raíz es la que se usa, y la raíz se cosecha al segundo año. O sea, no es de resultados rápidos. Un paciente me escribió por WhatsApp y me dijo: “Andrés, compré una valeriana en maceta, ¿cuándo la cosecho?”. Y yo le dije: “Pues espérese un año más, porque si la arranca ahora va a sacar una raíz chiquita que no sirve pa’ nada”.

La valeriana prefiere suelos húmedos, pero no encharcados. En la sabana de Bogotá, donde la tierra es ácida (pH alrededor de 5.5 a 6.5), le va bien. Pero si el suelo es muy arcilloso, se encharca y la raíz se pudre. Yo tuve ese problema el primer año: planté en una zona donde el agua se estancaba y se me murió la mitad de las matas. Aprendí a hacer camas elevadas con buen drenaje.

Otra cosa: la valeriana no soporta el calor extremo. En Medellín, un amigo me dijo que la suya se puso toda mustia en enero, porque el sol pega fuerte. Pero en clima frío, como en Tunja, crece bien. De hecho, mi abuela la cultivaba en un rincón del patio donde apenas le daba el sol de la tarde.

**Principios activos:** ácido valerénico, valepotriatos, que tienen efecto sedante y ansiolítico. Pero hay gente que dice que la valeriana no les funciona, y puede ser porque la compran en cápsulas viejas o porque la cultivaron mal. El aroma de la raíz fresca es fuerte, como a queso viejo o a pies sudados. Si no huele así, probablemente perdió potencia. No sé si es del todo correcto, pero es lo que he observado.

Una cosa que me parece exagerada es la recomendación de tomar valeriana todas las noches. Hay quien dice que se puede usar sin problemas, pero yo he leído que su uso prolongado puede causar dependencia leve. No tengo pruebas, pero prefiero usarla por temporadas. Esto es mi opinión, pero hay gente que piensa diferente.

## Lavanda: no solo es relajante, también es exigente

Ahora, la lavanda (*Lavandula angustifolia*). Todo el mundo cree que es fácil porque se ve bonita y huele rico. Pero la lavanda es una planta mediterránea, y en el trópico sufre. En Colombia, se da bien en altitudes medias, como el Valle del Cauca o el Eje Cafetero, pero con ciertas condiciones.

La lavanda necesita sol directo, pero no el sol de las 12 del mediodía en tierra caliente. Y necesita un suelo alcalino, con buen drenaje. En Bogotá, donde el suelo tiende a ser ácido, hay que encalarlo. Yo le echo ceniza de madera, que sube el pH y también aporta potasio. Pero hay que medir, porque si se pasa, la planta se quema.

La cosecha es cuando las flores están abiertas, pero antes de que empiecen a marchitarse. Se cortan los tallos y se secan en un lugar oscuro y ventilado. El aceite esencial de lavanda es el que tiene propiedades calmantes, pero el aceite se degrada con la luz y el calor. Por eso hay que guardarla en frascos oscuros.

A ver, yo no he probado a destilar aceite, porque no tengo el equipo. Conozco a alguien de Bucaramanga que lo hace, pero dice que es todo un arte. Para uso profesional, quizás les interese saber que la calidad del aceite depende del momento de cosecha y del secado. Si la secan muy rápido, se pierde parte del aroma.

**Dato curioso:** la lavanda también es repelente de mosquitos, pero no es que los mate, solo los ahuyenta. Mi abuela ponía ramitas de lavanda en los armarios pa’ que no se metieran las polillas. Eso sí funciona.

## Melisa: la planta de la alegría (pero cuidado con el sol)

La melisa (*Melissa officinalis*), también llamada toronjil, es otra de mis favoritas. Es fácil de cultivar, pero tiene sus manías. Crece bien en semisombra, con suelo húmedo pero drenado. En Bogotá, la tengo en una maceta que recibe sol solo en la mañana. Si le da mucho sol, las hojas se ponen duras y pierden el aroma a limón.

La melisa se propaga por esquejes o por semillas. Las semillas son pequeñitas y tardan en germinar. Un año intenté sembrar directo en el suelo y no me salió nada. Después aprendí que hay que ponerlas en semillero con tierra fina y mantenerlas húmedas. Mejor comprar plantitas ya crecidas.

La cosecha: se cortan las hojas cuando la planta tiene unos 20 cm de alto. Se pueden usar frescas o secas. Pero el aroma es más intenso cuando están frescas. Yo las uso para hacer té o tintura. Un amigo de Cali me dijo que él mete las hojas en una botella de aguardiente y lo deja macerar por un mes, y que eso es mejor que la tintura de farmacia. No sé si es cierto, pero el sabor es rico.

**Principios activos:** aceites esenciales (citral, citronelal), flavonoides y ácido rosmarínico. Tiene efecto calmante y digestivo. Pero la verdad, no sé si la melisa cultivada en maceta tenga la misma concentración que la silvestre. He leído que el estrés hídrico (regar menos) puede aumentar los aceites esenciales, pero si la dejas secar mucho, se muere. Es un equilibrio.

## Manzanilla: la más común, pero ojo con la calidad

La manzanilla (*Matricaria chamomilla* o *Chamaemelum nobile*) es la que todo el mundo conoce. Pero hay que saber que la manzanilla romana (perenne) y la alemana (anual) son diferentes. La que más se usa para calmar es la alemana, porque tiene más camazuleno, el compuesto antiinflamatorio.

La manzanilla es fácil, crece en cualquier suelo, pero le gusta el sol. En Bogotá, la siembro en semillero en marzo y la transplanto en abril. Florece en dos meses. La cosecha es recogiendo las flores cuando están completamente abiertas. Pero hay que hacerlo en la mañana, después de que se seque el rocío, porque si las recoges mojadas se honguean.

El problema con la manzanilla es que es muy sensible a los hongos, sobre todo si hay mucha humedad. En Popayán, que es lluvioso, la gente la cultiva en camas elevadas para evitar el exceso de agua. Una señora de mi barrio me contó que su abuela ponía ceniza alrededor de las plantas para evitar los hongos. No sé si funciona, pero la ceniza es alcalina y los hongos prefieren suelos ácidos, así que puede ser.

**Datos que he encontrado:** los flavonoides y el aceite esencial de la manzanilla se degradan con el calor. Por eso el té no debe hervirse mucho. Se pone el agua a hervir, se retira, se echan las flores y se tapa por 5 minutos. Si se deja más tiempo, se pone amargo y pierde propiedades.

La verdad, la manzanilla que venden en bolsitas de té suele ser de baja calidad, porque son flores viejas y molidas. Cultivarla uno mismo garantiza que sea fresca. Pero no es para tanto, tampoco es que cure todo.

## El suelo: la base de todo

Bueno, ya hablé de varias plantas, pero hay un tema común: el suelo. Cuando yo empecé, no le paraba bolas a eso. Compraba tierra de bolsa y ya. Pero después fui aprendiendo que cada planta necesita un pH y una textura diferente.

Para hierbas calmantes, en general, el pH debe estar entre 6.0 y 7.0. Pero la valeriana tolera un poco más ácido, la lavanda prefiere alcalino. Lo mejor es hacer una prueba de pH casera: se toma una muestra de tierra, se mezcla con agua destilada y se mide con un kit de farmacia. O se lleva a un laboratorio, pero eso es caro.

La materia orgánica es importante, pero no en exceso para las plantas que prefieren suelos pobres, como la lavanda. El compost casero es ideal, pero hay que asegurarse de que esté bien descompuesto. Si no, puede atraer plagas.

Yo he notado que cuando uso tierra de mi jardín, sin abonos, las plantas son más resistentes pero crecen más lento. Para uso comercial, quizás necesiten fertilizantes orgánicos como humus de lombriz o bokashi. Pero no les echen mucho, porque las hierbas medicinales no deben tener residuos de químicos.

## Plagas y enfermedades: cosas que pasan

Ningún cultivo se salva de las plagas. A mí me han atacado pulgones, ácaros y babosas. Lo más común son los pulgones, que se pegan a los brotes tiernos. Para controlarlos, uso jabón potásico diluido en agua, o un chorro de agua fuerte. También he usado infusiones de ajo o de ortiga.

La verdad, no me gusta usar insecticidas químicos, ni siquiera los orgánicos fuertes, porque pueden afectar los principios activos. Una vez le eché aceite de neem a una pasiflora y las hojas se pusieron pegajosas y la planta se estresó. No lo recomiendo.

Las babosas son un problema en climas húmedos. En Bogotá, en invierno aparecen por montones. Una amiga de Tunja me dijo que pone cáscaras de huevo trituradas

💬 Mi opinión personal sobre este tema:

Pues mire, la verdad es que esto de las plantas medicinales es mas complicado de lo que la gente cree. A mi me encanta el romero pa' la circulacion, pero mucha gente lo hier

— El Alquimista Verde, fundador de El Alquimista Verde

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El Alquimista VerdePlantas Medicinales

Experto en fitoterapia y plantas medicinales con más de una década de experiencia en herbolaria tradicional y medicina natural.

🌱 Plantas Medicinales⏱️ 8 años de experiencia📝 28 artículos publicados
📅 Última revisión: 12/07/2026

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📚 Fuentes y referencias científicas

  1. European Union herbal monograph on Matricaria recutita L., flos (chamomile flower)European Medicines Agency (EMA), Committee on Herbal Medicinal Products (HMPC) monografía
  2. WHO Monographs on Selected Medicinal Plants – Volume 1: Valeriana officinalisWorld Health Organization (WHO) guía
  3. A systematic review of the anxiolytic and sedative effects of Lavandula angustifolia (lavender) in clinical trialsPubMed (National Center for Biotechnology Information, NCBI) – DOI: 10.1016/j.phymed.2019.153011 estudio
  4. ESCOP Monographs: The Scientific Foundation for Herbal Medicinal Products – Melissa officinalis (lemon balm)European Scientific Cooperative on Phytotherapy (ESCOP) monografía

Aviso médico importante (YMYL): Este artículo tiene carácter exclusivamente informativo y no sustituye el consejo de un profesional de la salud. Consulta siempre con tu médico, farmacéutico o especialista en fitoterapia antes de utilizar plantas medicinales.

Aprende a cultivar hierbas calmantes

Andrés Felipe Murcia Divulgador de Botánica Tradicional e Investigador Independiente

Plantas Medicinales · 8 años de experiencia · 32 artículos publicados

Me llamo Andrés Felipe Murcia y soy el autor de El Alquimista Verde, un proyecto que nació de una pasión muy profunda por las plantas, la naturaleza y el conocimiento tradicional que ha acompañado a las personas durante generaciones. Desde muy joven sentí una gran curiosidad por todo lo relacionado con el mundo natural. Mientras muchas personas veían las plantas simplemente como parte del paisaje, yo siempre me preguntaba para qué servían, cómo crecían, qué propiedades tenían y por qué nuestros abuelos les daban tanta importancia en su vida diaria.

⚠️ Aviso: Este contenido es meramente informativo y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta siempre con un especialista antes de usar plantas medicinales.

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