- Un poco de historia personal con esta planta
- Propiedades del helenio: lo que sí y lo que no
- Cultivo del helenio en climas fríos: Esto sí es un reto
- La cosecha: ¿Cuándo y cómo?
- Preparaciones y usos prácticos
- contraindicaciones-que-nadie-menciona”>Los riesgos y contraindicaciones que nadie menciona
Bueno, la verdad es que cuando empecé a investigar sobre el helenio para escribir esto, no tenía ni idea de que fuera una planta tan… ¿cómo decirlo? tan demandante. Yo siempre la había visto como esa hierba de las abuelas, la que usaban pa’ los resfriados y esas cosas. Pero resulta que no, que el Inula helenium (así se llama en científico, pa’ que no me digan que no soy formal) tiene una historia bien interesante y, honestamente, un montón de propiedades que, bueno, no todo el mundo conoce. Y ojo, que no soy un experto, esto es solo lo que he ido aprendiendo entre mi abuela (que era de Tunja, Dios la tenga en su gloria) y mis propias lecturas medio desordenadas.
— Llevo tiempo investigando sobre esto.
— Esto es algo que mucha gente no sabe.
Pero antes de que me tire el rollo, quiero ser claro: no soy doctor, ni nada que se le parezca. Esto es un blog personal, el Alquimista Verde, donde escribo lo que he visto, lo que he probado y lo que no me cuadra. Así que si alguien quiere usar esto, que consulte primero con alguien que sepa de verdad, porque yo solo soy un biólogo a medias (nunca terminé la carrera, la verdad) que le cogió cariño a las plantas.
Y aquí va mi primera opinión medio polémica: a mí el helenio me parece que está sobrevalorado en algunos círculos de la medicina natural. O sea, no digo que no sirva, pero he visto gente vendiéndolo como si fuera la panacea, y eso no me convence. Es una planta potente, sí, pero también tiene sus riesgos. Y en climas fríos, que es el tema de hoy, su cultivo no es tan fácil como algunos blogs “verdes” (con perdón del juego de palabras) lo pintan. Si me preguntas a mí, siempre es mejor prevenir que curar.
Un poco de historia personal con esta planta
La primera vez que escuché del helenio fue por mi abuela. Ella tenía un jardincito en Tunja, y ahí cultivaba de todo: ruda, toronjil, yerbabuena, y claro, helenio. Pero ella no le decía helenio, le decía “hierba del moro” o “raíz de San Juan”, no recuerdo bien.
La usaba pa’ la tos, sobre todo en esos inviernos tan bravos de Boyacá. Hacía un jarabe con la raíz, miel y un poco de limón, y la verdad, cuando yo estaba chiquito y me daba gripa, eso funcionaba. No sé si era el helenio o el amor de abuela, pero el caso es que mejoraba.
Después, ya más grande, cuando empecé a leer por mi cuenta, me di cuenta de que era una planta con una historia larguísima. Los romanos, los griegos, todos la usaban. Hasta en la India, parece. Y aquí en Colombia, pues claro, también.
Pero lo que a mí me interesaba era cómo cultivarla acá, en climas fríos, porque no es lo mismo que tenerla en un clima templado. Es una planta que se da bien entre los 1,800 y los 2,500 metros sobre el nivel del mar, más o menos. O sea, como Bogotá, Tunja, Pasto, esas tierras.
Nota al margen: El nombre científico Inula helenium viene de una leyenda griega. Cuentan que Helena de Troya llevaba esta planta en sus manos cuando Paris la raptó. O algo así. No estoy seguro, pero suena bonito pa’ contarlo. Lo leí en un libro que me prestó un amigo de Popayán.
→ en cuanto a:
→ Dicho de otra manera:
Propiedades del helenio: lo que sí y lo que no
Bueno, hablemos de las propiedades. Y repito: esto es lo que he leído y lo que he visto, no una receta médica. El helenio tiene compuestos como las lactonas sesquiterpénicas (que suenan a cosa seria, pero básicamente son lo que le da el sabor amargo y las propiedades antiinflamatorias). También tiene inulina, que es un tipo de fibra que ayuda a la digestión. De hecho, por eso se llama helenio, porque la inulina es como un pariente cercano.
La gente lo usa pa’ varias cosas:
- Problemas respiratorios: Esto es lo más común. Tos, bronquitis, asma. La raíz tiene propiedades expectorantes, o sea, ayuda a sacar la flema. Mi abuela lo usaba pa’ eso, y la verdad, yo he visto resultados en personas que han probado el jarabe que ella hacía. Pero ojo, no es un milagro, y si la tos es persistente, mejor ir al médico.
- Digestión: La inulina ayuda a la flora intestinal. He leído que es buena pa’ la indigestión y los gases. Pero a mí personalmente no me ha funcionado tanto como el jengibre o la manzanilla. No sé, será cosa mía.
- Antiinflamatorio: Tiene propiedades que reducen la inflamación. Un amigo de Cali que es entrenador me dijo que la usaba pa’ dolores musculares, pero no tengo cómo verificarlo.
- Parásitos: Esto lo leí en un estudio, pero no estoy seguro. La planta tiene un compuesto que se llama alantolactona, que parece que afecta a ciertos parásitos intestinales. Pero no conozco a nadie que lo haya usado pa’ eso.
La verdad, hay mucha información dando vueltas, y no toda es confiable. He visto blogs que dicen que el helenio cura desde la gastritis hasta el cáncer, y eso me parece exagerado. Yo personalmente no recomendaría usarlo pa’ cosas graves sin consultar a un profesional. De hecho, una señora de mi barrio me contó que su cuñada tuvo problemas de hígado por tomar helenio en exceso. No sé si será verdad, pero sí hay que tener cuidado.
Cultivo del helenio en climas fríos: Esto sí es un reto
Ahora viene lo que a mí más me gusta: cómo cultivar esta planta en climas fríos. No es una planta que se dé en cualquier lado. Bueno, sí, se da, pero hay que ponerle cuidado. Yo he intentado cultivarla en mi patio acá en Bogotá, y la verdad, no ha sido tan fácil como pensaba.
Primero, el helenio necesita sol. Mucho sol. En climas fríos, el sol puede ser medio escaso, sobre todo en invierno. Así que si vives en una zona donde nublado es el pan de cada día, toca buscarle un lugar bien iluminado. No sé si esto es del todo correcto, pero yo he visto que si no le da suficiente luz, la planta crece como estirada y débil, y la raíz no se desarrolla bien. Lo que yo entiendo es, esto es algo que he visto en múltiples ocasiones.
Y aquí va mi segunda opinión polémica: He leído en algunos foros que el helenio se puede cultivar en maceta sin problema. Mentira. O sea, se puede, pero no es lo mismo. La raíz del helenio es larga y gruesa, necesita espacio para desarrollarse. En maceta, la raíz se queda chiquita y la planta no produce lo mismo. Mejor en tierra directa, si se puede. Lo que he visto es que, este tema es más importante de lo que parece. Es una duda muy común entre quienes empezáis con las plantas.
El suelo tiene que ser profundo y bien drenado. El helenio no aguanta los encharcamientos. En Tunja, mi abuela tenía la tierra bien suelta, mezclada con un poco de arena y materia orgánica. Ella usaba humus de lombriz, que en esa época no era tan común como ahora. La verdad, eso hizo que las raíces crecieran enormes. Yo una vez fui a visitarla y vi una raíz que era casi del tamaño de mi brazo. Increíble.
El riego: Un punto medio complicado
El riego es clave. En climas fríos, el agua se evapora más lento, así que hay que tener cuidado de no pasarse. Yo al principio regaba como si fuera una planta tropical y casi la ahogo. Ahora sé que hay que esperar a que la tierra esté seca por encima antes de volver a regar. Es como un término medio. No sé si esto es lo correcto, pero a mí me ha funcionado.
Un dato curioso: el helenio es una planta que se da bien en los bordes de los caminos, en zonas húmedas pero no pantanosas. Así que si tienes un lugar donde se acumula un poco de humedad pero no se encharca, puede ser ideal. En el altiplano cundiboyacense, por ejemplo, hay muchas zonas así.
La siembra: Semillas o división de matas
Hay dos maneras de propagar el helenio: por semillas o por división de matas. La primera es más complicada, porque las semillas tienen una tasa de germinación baja. Yo lo intenté una vez y solo me crecieron como tres de diez semillas. Y de esas tres, solo una sobrevivió. En cambio, la división de matas es más segura. Se hace en primavera o a principios de otoño. Se divide la planta en varias partes, cada una con un trozo de raíz, y se siembra directo. Supongamos que, si alguien tiene problemas digestivos, el hinojo puede ser una gran opción.
Mi abuela siempre lo hacía en marzo, después de las heladas. Ella decía que “las plantas necesitan sentir que la tierra está despertando”. No sé si será cierto, pero el caso es que le funcionaba. Yo ahora hago lo mismo, y aunque no soy tan bueno como ella, me ha ido bien.
Plagas y enfermedades en climas fríos
Bueno, aquí viene lo que a mí me parece más engorroso. En climas fríos, las plagas no son tan comunes como en climas cálidos, pero hay algunas que pueden joder el cultivo. Por ejemplo, los caracoles y las babosas. A ellos les encanta el helenio, sobre todo cuando la planta está tierna. La semana pasada estuve revisando mis matas y encontré tres babosas escondidas debajo de las hojas. Las tuve que sacar a mano. En el día a día, si alguien tiene problemas digestivos, el hinojo puede ser una gran opción. En los comentarios suele haber buenas experiencias compartidas.
Otra plaga común es el mildiu, un hongo que sale cuando hay mucha humedad y poca ventilación. Esto pasa mucho en climas fríos si las plantas están muy juntas. Yo recomiendo dejar espacio entre cada mata, como medio metro, pa’ que circule el aire. Y si ves manchas blancas o grises en las hojas, mejor cortarlas y no dejarlas cerca de otras plantas. Quienes ya lo han probado suelen confirmar estos efectos. Por ejemplo, si alguien tiene problemas digestivos, el hinojo puede ser una gran opción.
La verdad, no he probado pesticidas químicos pa’ esto. Prefiero cosas naturales, como el jabón potásico o una infusión de ajo. Un amigo de Bucaramanga me recomendó el aceite de neem, pero acá en Bogotá no es tan fácil conseguirlo. O sea, se consigue, pero es caro.
La cosecha: ¿Cuándo y cómo?
La cosecha del helenio es para la raíz, que es la parte que se usa medicinalmente. Se recomienda esperar hasta el segundo año de la planta, porque la raíz ya está bien desarrollada. En el primer año, la raíz es muy pequeña y no tiene la misma concentración de compuestos. Yo una vez coseché al año y me arrepentí. La raíz era como un rábano chiquito y no servía pa’ nada. Lo que he visto es que, siempre es mejor prevenir que curar.
La mejor época pa’ cosechar es en otoño, cuando las hojas empiezan a amarillear. O también a principios de primavera, antes de que broten las nuevas hojas. Se desentierra la raíz con cuidado, se lava bien, y se corta en rodajas pa’ secarla.
Según publicó la Agencia Europea de Medicamentos el secado es importante: en un lugar oscuro y ventilado, no al sol directo, porque se pierden propiedades. Yo las pongo en una bandeja en mi cocina, cerca de la ventana, y en unos 10-15 días ya están listas. Quienes ya lo han probado suelen confirmar estos efectos.
Un detalle: la raíz fresca es muy amarga. Cuando la sequé por primera vez, pensé que era un error, pero no, así es. El sabor amargo es por las lactonas. Si la vas a usar pa’ té, mejor combinarla con miel o stevia pa’ que no sea tan desagradable.
→ Como puedes imaginar:
→ para acabar rápido:
Preparaciones y usos prácticos
Bueno, ya que tenemos la raíz seca, ¿cómo se usa? La forma más común es en infusión. Se pone una cucharadita de raíz seca en una taza de agua hirviendo, se deja reposar unos 10 minutos, y se toma. La dosis recomendada es de 2 a 3 tazas al día, pero yo personalmente no tomaría más de 2, porque puede ser fuerte. No se, pero yo no le daria esto a un niño sin consultar a un pediatra.
También se puede hacer tintura. Se macera la raíz en alcohol (como aguardiente o vodka) durante unas 2-3 semanas, y se toma en gotas. Un amigo de Popayán me enseñó a hacerla, y la verdad, es más concentrada que el té. Pero hay que tener cuidado con la dosis, porque puede irritar el estómago. Muchos lectores nos habéis preguntado sobre esto. En la práctica, si alguien tiene problemas digestivos, el hinojo puede ser una gran opción.
Y la última forma es el jarabe, como el que hacía mi abuela. Se hierve la raíz en agua, se cuela, se le agrega miel y se cocina a fuego lento hasta que espese. Eso es bueno pa’ la tos, pero no es un tratamiento milagroso. Si la tos dura más de una semana, mejor ir al médico.
Esto es mi opinión, pero hay gente que piensa diferente. He visto a alguien en internet diciendo que el helenio se puede comer crudo en ensaladas. No lo recomiendo. La raíz cruda es demasiado amarga y puede causar malestar estomacal. Mejor cocinada o procesada.
→ Si nos fijamos en:
contraindicaciones-que-nadie-menciona”>Los riesgos y contraindicaciones que nadie menciona
Esto es lo que a mí me parece importante: no todo es color de rosa. El helenio tiene contraindicaciones. Por ejemplo, las lactonas sesquiterpénicas pueden ser alergénicas para algunas personas. Si nunca has probado el helenio, mejor empezar con una dosis muy pequeña, como un cuarto de taza de infusión, pa’ ver cómo reaccionas. Es una duda muy común entre quienes empezáis con las plantas.
Además, no se recomienda en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia. No estoy 100% seguro de esto, pero lo he leído en varios estudios y prefiero ser cauto. También las personas con problemas de hígado o riñón deben evitarlo, porque la planta puede ser un poco pesada para esos órganos.
Otra cosa: la raíz fresca tiene un compuesto que puede causar irritación en la piel. Si vas a manipularla, usa guantes. Una vez, una señora de mi barrio me dijo que se le irritaron las manos después de pelar la raíz. No sé si será verdad, pero yo desde entonces uso guantes.
La verdad, no digo que el helenio sea peligroso, pero sí que hay que respetarlo. Como decía mi abuela: “Toda medicina tiene su veneno, solo que unos saben medirlo”. Y eso aplica para cualquier planta.
Mi experiencia personal en el altiplano
Para terminar (porque no quiero alargarme demasiado, aunque el tema da pa’ mucho), les cuento que el helenio es una planta que vale la pena tener si vives en climas fríos. No es la más fácil, pero tampoco es imposible. Yo tengo tres matas en mi patio acá en Bogotá, y aunque no son tan grandes como las de mi abuela en Tunja, me han dado suficiente raíz pa’ hacer jarabe pa’ los inviernos. Muchos lectores nos habéis preguntado sobre esto.
Honestamente, creo que el cultivo de plantas medicinales es un acto de paciencia. El helenio te enseña eso: que no todo se da rápido, que hay que esperar a que la raíz crezca, a que la planta se fortalezca. Y cuando finalmente cosechas, hay una satisfacción que no te da comprar algo en la tienda. Quienes ya lo han probado suelen confirmar estos efectos.
Bueno, eso es todo por hoy. No sé si esto le sirva a alguien, pero espero que sí. Si alguien tiene más experiencia con el helenio, bienvenido sea pa’ compartir. Y si alguien quiere corregirme en algo, también, porque la verdad no soy un experto y siempre estoy aprendiendo.
Un abrazo desde Bogotá, y cuiden esas plantas.
- El helenio crece bien en climas fríos como los de Tunja, mi abuela lo sembraba en su patio y aguantaba heladas ligeras.
- Para el cultivo, necesita tierra suelta con buen drenaje; una vez se me pudrió por exceso de agua en invierno bogotano.
- Sus hojas y raíces se usan en infusiones para la tos, pero no sé si funcione mejor que un jarabe de farmacia.
- La recolección de raíces es mejor después del segundo año; una señora María me dijo que así concentra más propiedades.
- Hay que tener cuidado con pulgones en climas fríos; un amigo de Popayán perdió su cultivo por no fumigar a tiempo.
📚 Fuentes y referencias
- Helenio (Inula helenium): Monografía de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) — European Medicines Agency
- Inula helenium (Elecampane): PubMed revisión de propiedades farmacológicas — PubMed / National Library of Medicine
- Inula helenium L.: Farmacopea Europea (monografía) — European Pharmacopoeia (Ph. Eur.)
- ESCOP Monograph: Inula helenium (Elecampane) — ESCOP (European Scientific Cooperative on Phytotherapy)
Me encanta la ruda para dolores menstruales, la verdad esa planta me ha ayudado montones. Pero la gente la usa sin guantes y se quema la piel, eso es un error garrafal que he visto en Medellín.
— Andrés Felipe Murcia, fundador de El Alquimista Verde
Experto en fitoterapia y plantas medicinales con más de una década de experiencia en herbolaria tradicional y medicina natural.
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